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El taller de la bruja Gertrudis es un blog de encuentro de personas a las que nos gusta la lectura donde podemos dejar comentarios de los libros que vamos leyendo con el ánimo de tener un punto de referencia de los libros que nos gustan y un espacio que yo he llamado Cajón de sastre, donde cabe desde un poema a una reflexión o una frase o cualquier cosa que se nos ocurra.

martes, 25 de junio de 2013

Catalina la fugitiva de San Benito

Título: Catalina la fugitiva de San Benito
Autor: Chufo Llorens
Páginas: 853
Editorial: DeBolsillo
ISBN: 9788483466728

Año de Edición: 2009



La novela cuenta la vida de Catalina, una joven postulanta en el convento de San Benito, hija legítima de Martín de Rojo e Hinojosa, un personaje de alta alcurnia pero con poco dinero, que la noche del nacimiento de Catalina y ante el hecho de criar a una cuarta hija, y ante la perspectiva de no tener un hijo que perpetúe su ilustre aunque apolillado linaje, la cambia por un niño nacido en el monasterio donde su hermana Teresa es priora. La niña nace con una marca en la tetilla izquierda, un pequeño ojo que lloraba tres lágrimas escarlata, "Lacrima dei", símbolo característico de los Rojo. Solo tres personas conocen el engaño, Martín, su hermana y el doctor Gómez de León mientras que la mujer de Martín permanece ajena a estas intrigas.

Catalina crece en el convento donde pronto dará muestras de un carácter intrépido, indomable e inconformista. No mostrará ningún interés por ser monja, ella desea ser soldado y practicar las aficiones de los chicos. Es inteligente, ingeniosa y sueña con volar y conocer el mundo exterior. Con diez años conoce a Diego de Cárdenas, hijo del marqués de Torres Claras del que se enamora platónicamente y ante el acoso del capellán del convento y de la acusación de brujería decide huir en busca de su amado Diego disfrazada de chico.

Después de un trayecto lleno de escaramuzas consigue llegar a casa de Diego de Cárdenas y que sea empleado como paje, allí junto a Diego y al tutor de este, Don Suero de Altares, un veterano de la guerra de Flandes aprende todo sobre la vida.

Mientras tanto la situación económica de Martín sigue siendo precaria y la única que ve para solucionar sus problemas es ser aceptado como familiar del Santo Oficio, algo que le permitirá pagar menos impuestos y obtener otros privilegios en el futuro.

Pero el obispo de Astorga Don Bartolomé de Carrasco, que es el secretario provincial del Santo Oficio junto a Sebastián Fleitas de Andrade, que es familiar del Santo Oficio y encargado de buscar cualquier información que pueda inculpar a cualquier persona intentan buscar cualquier secreto de los Rojo para inculparlos de descendientes de judíos, y en ello se ve también mezclada Catalina y su misterioso nacimiento y desaparición.

La historia de Catalina se alternará con múltiples historias secundarias, plagadas de intrigas, traiciones, engaños, actos de heroísmo, venganzas, pasiones, amores, etc., que terminarán relacionándose y encajando perfectamente en una narración trepidante que nos dejará sin aliento y con un desenlace palpitante que acabará en la corte del Madrid del siglo XVII. Nos narra todas las peripecias de Catalina, desde su huida del convento, el encuentro con su amor, la huida de la Inquisición hasta un final inesperado con un último giro salvador pero un poco forzado necesario para hacer justicia a esta chica.

En la huida de la Inquisición se vale de su doble condición de uno o de otro sexo, como chico trabaja como paje en casa del marqués de las Torres Claras y como mujer triunfa como actriz de comedias en la corte de Felipe IV.

Lo bueno de esta novela estriba en la creación de una serie de personajes, principales y secundarios, que representan todos los estamentos sociales de la época: pícaros, hidalgos, obispos, monjas, frailes, familiares de la Inquisición, pajes… y unos escenarios variopintos que hacen que nos transportemos a conventos y palacetes, a mazmorras, corrales de comedias y mancebías y conseguir así una increíble ambientación histórica.

Estamos ante una novela de aventuras con una narrativa ágil que hacen que la lectura de resulte en todo momento fácil y apetecible para el lector. Hay muchos personajes en la historia, pero acabas conociendo la vida de cada uno de ellos, porque están relacionados y encajados en la aventura.

El autor:


Chufo Lloréns (Barcelona, 1931) es un escritor español fundamentalmente de novela histórica. Se licenció en Derecho en 1954, ha sido empresario del mundo del espectáculo (Discoteca Don Chufo) y fue al jubilarse cuando empieza a desarrollar su pasión por la escritura, especialmente la novela histórica.

En 1986 escribió su primera novela, Nada sucede la víspera, que se convirtió en una de las finalistas del premio Planeta de ese mismo año. Obras suyas son también La otra lepra (1993), Catalina, la fugitiva de San Benito (2001) y La saga de los malditos (2003). Y en 2008 lanza su obra más vendida, Te daré la tierra a la que ha dedicado cuatro años de investigación y recopilación de datos de un personaje Martín Barbany que está basado en un personaje real Ricard Guillem, llegó a vender más de 150 000 ejemplares en un solo día de Sant Jordi. En el 2011 aparece en el mercado la continuación de esta novela con el nombre de Mar de fuego.


miércoles, 19 de junio de 2013

El grito de la tierra

Título: El grito de la tierra
Autor: Sarah Lark
Nº de páginas: 736 págs.
Editoral: EDICIONES B, S.A.
ISBN: 9788466652285

Portada El grito de la tierra

Con El grito de la tierra se cierra esta trilogía que a través de más de 2000 páginas Sarah Lark nos ha llevado a las lejanas tierras neozelandesas.

En esta entrega fiel a las dos anteriores las protagonistas vuelven a ser dos mujeres completamente diferentes, con personalidad y ambiciones diferentes, Gloria que es la hija de Kura y William Martyn, protagonista de la segunda parte y biznieta de Gwyneira, protagonista del primer tomo, que aún sigue trabajando en su granja pero ha perdido la magia de los anteriores volúmenes, y Lilian, hija de Elaine y Timothy Lambert, protagonista de la segunda parte y biznieta de Helen, protagonista de la primera parte, pero en esta ya ha fallecido.

Como pasa en las otras partes, aunque las protagonistas son dos mujeres siempre hay una que se "come" entre comillas a la otra, en esta Gloria se come a Lilian, quizás porque las aventuras o más bien las desventuras de Gloria te hacen sentir cierta simpatía por esta chica, aunque la verdad es que su carácter taciturno y reservado no hace precisamente que sea una niña a la que se le pueda apreciar, mientras que Lilian es una chica vivaracha que se sabe adaptar a cualquier lugar y ambiente donde esté y saberse rodear de la gente apropiada, lo que hace que su historia no sea tan emocionante por lo que parece que queda en un segundo grado, como para rellenar páginas y hacer más llevadera la triste historia de Gloria.

Gloria vive con Gwyneira y con su hijo Jack que prácticamente la ha criado y con la que está muy unida, a ella le encanta la vida en la granja, estar rodeada de ovejas, y de sus caballos y perros, pero sus padres Kura y William tienen otros planes para ella, la mandan a un internado inglés para que cultive su lado artístico e intelectual, Kura que ya es una famosa cantante que está triunfando en todo el mundo, quiere que su hija reciba una educación más exquisita que la que recibió ella, pero el problema es que su hija no tiene ni la belleza ni el talento de Kura.

Para que el viaje de Gloria no sea tan traumático, viaja con ella su prima Lilian, a la que le encanta la idea de vivir en Inglaterra y de acudir a un internado, vive en un sueño de felicidad.

Desde el momento en que se embarcan rumbo a Inglaterra la vida de Gloria se va apagando literalmente mientras que la de Lilian resplandece, porque Gloria se va apagando y deja de ser la niña feliz que vivía en la granja para convertirse en una niña triste y callada hasta convertirse en una jovencita indecisa, solitaria y herida con una idea fija, volver a su querida granja de Nueva Zelanda, pero el estallido de la Primera Guerra Mundial le va a complicar su idea, ya que sus padres en lugar de mandarla a Nueva Zelanda se la llevan con ellos en su gira, esto aún la hace más infeliz y aumenta su deseo de huir, hasta que un día se arma de valor y se escapa.

Esta huida de Gloria da mucha pena, pero llega a hacerse pesada e incluso a veces hasta inverosímil, cuesta creer que en aquellos tiempos una chica tan insegura como esta, sin documentación y sin dinero pudiera hacer una travesía tan larga con todos los obstáculos y penalidades que sufre hasta llegar a Nueva Zelanda, pero le da vergüenza presentarse delante de su abuela por miedo a que ella averigüe lo que se ha visto obligada hacer.

De Jack no sabe nada, desde que supo que se había casado, pero está enfadada con él porque no fue a rescatarla después de habérselo prometido. Lo que Gloria no sabe es que Jack, jamás recibió carta alguna, y las cartas de Gloria eran abiertas y censuradas por sus profesoras.

Por otro lado Lilian vive en un mundo idílico, conoce en Inglaterra a un chico del que se enamora perdidamente, pero en esto que llega George Greenwood, un gran amigo de la familia y ante la perspectiva del estallido de la guerra y de la implicación de Inglaterra se la lleva de vuelta a Nueva Zelanda, ella vive suspirando por el amor de su vida, y ¡oh sorpresa!, resulta que el chico también es de Nueva Zelanda e hijo de la enemiga de su padre, pero claro al final todo se solucionará cuando los dos huyen y deciden vivir su vida y aquí es donde aparece la fortaleza de Lilian y su instinto para los negocios.

Mientras tanto, en Nueva Zelanda, el joven Jack McKenzie, que será el protagonista masculino de la historia, vive su primera historia de amor. Cuando se encuentra con Charlotte Greenwood, que acaba de llegar de estudiar de Inglaterra, guapa, inteligente, culta, apasionada por la cultura maorí… Jack no puede evitar caer rendido a sus pies. Comienzan una bonita historia de amor que acabará en boda. A Jack tampoco se le pueden pasar por la cabeza los difíciles tiempos a los que tendrá que enfrentarse…, primero a la muerte de su joven esposa tras una enfermedad incurable a la que ella decide poner fin antes de seguir su sufrimiento y después a una terrible guerra y a una absurda batalla mal planificada lo que le hace no solo sufrir unas terribles heridas de guerra sino cambiar un carácter alegre por una persona reservada y ensimismada.

De este modo Sarah Lark nos introduce en uno de los episodios más crueles de la Primera Guerra Mundial, la batalla de Galípolis donde se ve involucrado Jack, una batalla cruenta y sin sentido.

En esta historia, las protagonistas han perdido parte del encanto de las protagonistas de los anteriores libros. Gloria es demasiado gris y plana; entiendo su sufrimiento y por supuesto las calamidades a las que tendrá que enfrentarse, pero ese escudo que lleva a lo largo de la historia nos impide llegar a quererla.

Lilian sí que cae bien, nos encanta desde el principio, pero la autora parece que se centra más en Gloria que en ella, pues su personaje no tiene la fuerza que debería tener y pasa de soslayo a lo largo de toda la novela aunque quizás al final se reivindica y aparece el carácter de sus dos bisabuelas y empieza a tener más fuerza, no todo iba a ser para ella de color de rosa.

Cuando por fin gloria consigue llegar a su casa, la convivencia de Gloria con su abuela es tirante, y el contacto con los empleados de la granja es difícil, pues Gloria no puede soportar a ningún hombre cerca de ella, y decide trasladarse con los maoríes durante un tiempo. Allí va reencontrándose con su pueblo y sintiéndose fuerte y segura como persona.

Cuando Jack vuelve a casa se encuentra con Gloria pero son auténticos extraños, y cada uno tiene que luchar con los recuerdos de sus vidas pasadas. Les va a costar mucho volver a confiar el uno en el otro, pero se unen para salvar la granja, y renacen unos sentimientos que siempre han estado entre ellos.

Comienza esta saga con la llegada de la joven Gwyneira a Nueva Zelanda para casarse con un joven Walden, y termina con Gwyneira ya octogenaria, celebrando un gran acontecimiento familiar, rodeada de toda su familia y amigos, mientras sostiene en sus brazos a su tataranieto.

Conclusión, este libro también es entretenido, quizás el más flojo de los tres pero se lee con gusto aunque no tiene la misma magia de sus anteriores volúmenes. Pero no te esperes un colofón final a esta epopeya familiar en Nueva Zelanda porque no lo vas a encontrar.

Para mí lo mejor es el personaje de Jack y la descripción de la batalla de Galípoli.


El autor:
Christiane Gohl (Bochum, Alemania, 1958) es una escritora alemana que escribe bajo los pseudónimos de Sarah Lark, Ricarda Jordan, Elisabeth Rotenberg o con su propio nombre.
Sarah Lark es uno de los seudónimos de una autora alemana afincada en España de prolífica producción literaria sobre todo en el campo de los libros sobre caballos, trabajó durante muchos años como guía turística y pronto descubrió su fascinación por Nueva Zelanda. Con En el país de la nube blanca inició una trilogía sobre las tierras neozelandesas que continúa con La canción de los maoríes y El grito de la tierra. Su forma de escribir, plagada de minuciosas descripciones y a la vez directa, le ha granjeado el éxito en toda Europa. Sus libros te transportan a los lugares sobre los que escribe igual que lo haría un recuerdo, y sus personajes, tan alejados en el tiempo, se hacen tan cercanos gracias a su prosa que el lector no puede por menos que sufrir, reír y emocionarse con ellos.


lunes, 3 de junio de 2013

La canción de los maoríes

La canción de los maoríes
Título: La canción de los maoríes
Autor: Sarah Lark
Nº de páginas: 704 págs.
Editoral: EDICIONES B, S.A.
ISBN: 9788466650472



La canción de los maoríes es la segunda entrega de la saga que comenzó Sarah Lark con su anterior obra En el país de la nube blanca, una saga que habla sobre la familia, el amor, el odio, la confianza, la superación ante la adversidad, pero sobre todo es una historia de mujeres, de mujeres que se abren camino en un mundo hostil y en un mundo de hombres. En la anterior novela nos hablaba de la vida de las abuelas de las protagonistas de esta novela, Elaine, la nieta de Hellen y Kura, la nieta de Gwyneira, pero con genes maoríes ya que su madre es maorí, de ahí me imagino el título de la novela ya que Kura es una magnífica cantante y se dedica a divulgar canciones maoríes.
Aunque estos libros forman una saga, se pueden leer por separado, porque cuenta historias independientes, aunque aparecen personajes del primer libro, sin embargo yo recomiendo leerlas una detrás de otra y así se puede apreciar mejor tanto la historia como la propia evolución de la escritora.
La novela se sitúa en el año 1893 donde Elaine O'Keefe es una joven alegre y vivaracha, decida y algo infantil que ha heredado de su abuela Gwyneria no solo el llamativo cabello rojo y rizado sino también el espíritu aventurero y el gusto por la cría de animales, lo que no le impide ayudar tanto a sus padres en la tienda que poseen como a su abuela Helen en el pequeño hotel que regenta, en este ambiente tranquilo aparece en escena un joven irlandés, hijo de un aristócrata rural, que ha tenido que huir del país por motivos políticos, William Martyn, un joven educado, culto y refinado, que aunque no tiene dinero, tiene talento y se sabe mover entre la gente, pronto empieza a trabajar ayudando al padre de Elaine aunque sus aspiraciones son mucho más amplias, empieza a rondar a la joven Elaine que cae rendida ante el joven aristócrata. Pero entonces, la prima de Elaine, Kura, aparece en escena. La nieta de Gwyneira, aborrece la vida en la granja y quiere convertirse en una cantante de ópera de éxito alentada por su mediocre institutriz, una joven con muchas ínsulas para vivir en una granja apartada de todo el mundo. Cuando William conoce a Kura sucumbe a su exótica belleza y sus encantos y no duda en dejar plantada a Elaine. A partir de aquí se van sucediendo una serie de acontecimientos en la vida de ambas primas que van sumergiendo al lector en las dificultades que estas dos primas van superando en sus azarosas y turbulentas vidas.
Kura se casará con William. Y aunque ambos están enamorados, la felicidad tampoco será una característica de su matrimonio. Culpa de ello lo tiene la altivez, la arrogancia y el egoísmo de Kura que choca con el propio egoísmo de William. Y es que no tienen los mismos intereses. Kura hará todo lo posible por dedicarse a lo que más le gusta: cantar. Sueña con ser una diva de la ópera y no le importará arrastrar a quien tenga que arrastrar para cumplir su sueño y William quiere hacerse un rico terrateniente. Y cuando se dé cuenta que ni siquiera William está de su parte, también empezará a tomar decisiones que cambiarán y mucho su vida.

El planteamiento es el mismo de la anterior obra: dos hilos argumentales que se entrelazan entre sus dos protagonistas femeninas, Elaine y Kura. Quizás enganchen menos que sus abuelas, pero a diferencia de ellas, son más modernas y por tanto más contradictorias en su carácter. Historia, ambientación, caracterización y mucho, mucho paisajismo neozelandés acaban por rendir a cualquier lector ávido de sensaciones emocionalmente interesantes.

En esta novela enseguida sientes simpatía por Elaine quizás por su ingenuidad y por la necesidad de sentirse querida por un hombre lo que es también el origen de sus errores, pero también eso la hace más fuerte y va superándolos y al final consigue el amor de un hombre realmente bueno, sin embargo Kura llega a parecer completamente insoportable por ese aura de belleza y perfección que la rodea, y no le duelen prendas si tiene que pisotear a quien se le ponga por delante para conseguir sus objetivos, aunque también pasa bastantes dificultades y habrá un momento en que ambas primas se apoyarán mutuamente para sobrevivir.
Desde luego me ha fascinado la historia pero sobre todo su ambientación, me está embrujando Nueva Zelanda.
Tengo que confesar que algunas situaciones del final me han sabido a poco, me ha pasado como con el anterior libro toda la trama acaba demasiado rápidamente, es decir el final me parece demasiado abrupto. Hubiese quedado más satisfecha, si Sarah Lark se hubiese detenido más desarrollando determinadas situaciones por las que pasa muy de pasada.
En definitiva, La canción de los maoríes me parece un libro perfecto para escapar de la rutina de nuestro día a día y viajar a un país de ensueño siguiendo las aventuras, amores y desventuras de sus protagonistas, dos mujeres que nos enseñan sus vidas. Unas vidas que cambian de forma radical y en las que las acompañaremos a lo largo de setecientas páginas. Elaine y Kura nos irán mostrando sus sueños y necesidades, totalmente diferentes. Dos mujeres fuertes, pero de forma de ser y pensar completamente opuestas, una con una vida de prohibiciones y la otra de ambiciones. Ambas sacrificadas a su manera y con un unos personajes secundarios dignos de mención también. Tenemos a Tim, mi favorito de entre todos, un hombre sincero y leal. Thomas, marido de Elaine, un hombre al que llegamos a odiar a lo largo del libro y a William, nexo entre Elaine y Kura que ve en esta última a la mujer de su vida.

Al igual que me sentí enganchada con En el país de la nube blanca me he sentido con La canción de los maoríes, he disfrutado mucho con la ambientación pues he vuelto a soñar con las llanuras de Canterbury, y a recorrer los caminos de unas ciudades a otras. Sin duda es de destacar el conocimiento que aporta de la vida de los mineros, de las nefastas condiciones de trabajo y la dureza del mismo.

A parte de la vida azarosa de estas dos jóvenes hemos podido conocer un poco este país tan hermoso que es Nueva Zelanda, las dificultades de los extranjeros que llegaban al país para instalarse, sus luchas y esfuerzos por labrarse un futuro ahí: la búsqueda de oro, el duro trabajo de una granja, las pésimas condiciones en las que se trabajaban en las minas y los esfuerzos por mejorarlas... La llegada del ferrocarril, la introducción de las famosas máquinas de coser Singer, y sobre todo ver cómo se van formando y creciendo las ciudades aunque también me hubiera gustado que profundizara un poco más en la cultura maorí, aunque hay una buena introducción a su música tradicional.

Es una lectura recomendable pues tiene los ingredientes necesarios para entretener y emocionar, aunque puede que en algunos momentos le falte acción, está bien sustituida por los diálogos y la abundancia de personajes.

Esta historia, aún más que la anterior, nos habla de abrirse paso en el mundo y de lo difícil que esto puede ser. Ambas protagonistas, por distintos motivos, se ven expuestas al abuso y a las consecuencias de sus propios errores, el primero de ellos, el matrimonio adolescente (algo no tan raro para la época). Kura debe luchar por lograr su sueño, casi un imposible para una mujer mestiza del siglo XIX, de cantar en la ópera, en un camino donde la mayoría está dispuesto a aprovecharse de su belleza y hacerle zancadillas. Elaine en tanto, deberá andar un largo camino para escapar de la violencia y encontrarse a sí misma nuevamente.

La trama en sí misma es muy sorprendente. Los personajes tienen que pasar por muchas experiencias, algunas bastante desagradables, que mantienen al lector despierto y en tensión, deseando saber qué le deparará en las siguientes páginas. Estas experiencias o problemas a los que los personajes deben plantarles cara son muy variados y están muy bien detallados, aunque a veces me ha parecido que algunos no ganaban para disgustos.

Sarah Lark se las ingenia para que el ritmo de la lectura no decaiga, y sabe cómo crear conflictos atractivos para el lector, sabe cómo exponer situaciones de manera interesante y sabe cómo mantener la intriga.


El autor:
Christiane Gohl (Bochum, Alemania, 1958) es una escritora alemana que escribe bajo los pseudónimos de Sarah Lark, Ricarda Jordan, Elisabeth Rotenberg o con su propio nombre.
Sarah Lark es uno de los seudónimos de una autora alemana afincada en España de prolífica producción literaria sobre todo en el campo de los libros sobre caballos, trabajó durante muchos años como guía turística y pronto descubrió su fascinación por Nueva Zelanda. Con En el país de la nube blanca inició una trilogía sobre las tierras neozelandesas que continúa con La canción de los maoríes y El grito de la tierra. Su forma de escribir, plagada de minuciosas descripciones y a la vez directa, le ha granjeado el éxito en toda Europa. Sus libros te transportan a los lugares sobre los que escribe igual que lo haría un recuerdo, y sus personajes, tan alejados en el tiempo, se hacen tan cercanos gracias a su prosa que el lector no puede por menos que sufrir, reír y emocionarse con ellos.



domingo, 5 de mayo de 2013

Día de la madre

Hoy  es el dia de la madre y aunque sea una fiesta comercial es bonito que al menos un día al año tengan un pequño detalle contigo los tuyos, aunque yo soy de la opinión de que los pequeños detalles se construyen día a día con esfuerzo, mucho cariño, mucha dosis de paciencia, y sobre todo con mucho amor.

En días como estos echas mucho de menos a tu madre, la mia por desgracia la tengo lejos, cada vez que te vas haciendo mayor la comprendes mejor, entiendes sus desvelos, su cara cansada de tanto trabajar, la sonrisa  y el beso de buenos días y buenas noches, las horas estudiando contigo para que esa lección que no entraba al final lo consiguieras, los bizcochos que te preparaba para amenizar las tardes de estudio, las horas de costura para que pudiera estrenar un vestido nuevo el Domingo de Ramos, las noches en vela cuando alguno de los hermanos estaba enfermo, y siempre detrás de papá como una sombra velando por él.

Ahora nos toca a nosotros estar detrás de ti, cuidarte, evitar la soledad de la casa que se va quedando vacía, pero la distancia no impide que hablemos, que nos contemos nuestras cosas e incluso vernos gracias a las nuevas tecnologías.

¡¡Te quiero mamá!!

Hoy voy a dejar este poema de la escritora Carmen Gil, me encanta la sencillez de sus palabras para expresar como nadie lo que llevas dentro,



Mi mamá

Tengo una mamá divina,
la quiero requetemucho.
Parece un hada madrina
con varita y cucurucho.

Los enfados, si me besa,
se me van en un segundo.
Mi mamá es una princesa.
¡La más bonita del mundo!

Sus caricias, sus cosquillas
y su risa chispeante
ahuyentan mis pesadillas.
¡Es mi caballera andante!

Tararea una canción
y cualquier monstruo se va,
sea fantasma o dragón.
¡Tengo una supermamá!

Cuando me duele la tripa,
me arrulla y me cuenta un cuento.
Con ella lo paso pipa.
¡Qué dulce medicamento!

Me espanta cualquier temor.
Me consuela cuando lloro.
Es la pirata mejor;
y yo, su mayor tesoro.

Mi mamá es maravillosa,
me alegra con su alegría,
pinta la vida de rosa
y TODO EL AÑO ES SU DÍA.



miércoles, 24 de abril de 2013

José Manuel Caballero Bonald


Ayer 23 de abril, el día de las letras, fue galardonado con el premio Cervantes el poeta andaluz José Manuel Caballero Bonald según el acta del jurado se le ha otorgado el premio al poeta, novelista y memoralista por el conjunto de su obra que ha contribuido a enriquecer el legado literario hispánico. El premio le fue entregado por los Príncipes de Asturias en el paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares.

Diario Reencuentro

Desde donde me vuelvo
a la pared, en medio de la noche,
desde donde estoy solo
cada noche, cautivo
bajo mi propia vigilancia, allí
me hallo según la fe
que me fabrico cada día.
Lavada está mi vida
en virtud de su asombro. Ayer, mañana,
viven juntos y fértiles, conforman
mi memoria conmigo.

Únicamente soy
mi libertad y mis palabras.

El autor:


Poeta, novelista y ensayista español nacido en Jerez de la Frontera, Cádiz, en el año 1926.
Estudió Astronomía en Cádiz y más tarde Filosofía y Letras en Sevilla y Madrid. Militante anti-franquista,
pertenece al grupo poético de los 50 junto a José Ángel Valente, Claudio Rodríguez, José Agustín Goytisolo y Jaime Gil de Biedma, entre otros.
Vivió fuera de España por varios años y a su regreso trabajó en el Seminario de Lexicografía de la Real Academia Española.
Obtuvo el premio Boscán y de la Crítica de Poesía en 1959, el Biblioteca Breve en 1961, el de la Crítica de Novela en 1975, el de la Crítica de Poesía en 1978, el Plaza y Janés en 1988, el premio Andalucía de las Letras en 1994, el XIII Premio
de Poesía Iberoamericana Reina Sofía en 2004, el Premio Nacional de Letras en 2005 y el Premio Nacional de Poesía 2008.
En 1996 fue nombrado Hijo Predilecto de Andalucía.
De su obra poética se destacan: Las adivinaciones en 1952, Memorias de poco tiempo en 1954, Pliegos de cordel en 1963, Vivir para contarlo en 1969, La costumbre de vivir» en 1975, Toda la noche oyeron pasar pájaros en 1981, Tiempo de guerras perdidas en 1995, Diario de Argónida en 1997, Copias del natural en 1999, y Manual de infractores en 2005.

domingo, 21 de abril de 2013

En el país de la nube blanca


Título: En el país de la nube blanca
Autor: Sarah Lark
Editorial: Ediciones B, 2011
ISBN: 9788466646710
Páginas: 747


El nombre maorí de Nueva Zelanda: Aotearoa, la tierra de la gran nube blanca.

«Una capa blanca de algodón extendida a lo largo ocultaba la vista de la tierra. Si los marineros no hubieran asegurado a los viajeros que la isla del Sur se ocultaba ahí detrás, el fenómeno de la nube no habría despertado especial atención.
Solo cuando se acercaron a la costa, se fueron dibujando las montañas en la niebla, peñas de contorno escarpado, tras las cuales se amontonaban de nuevo las nubes. Era algo raro, como si la montaña estuviera suspendida en un blanco luminoso de algodón.» 


En el país de la nube blanca es una novela cautivadora sobre el amor y el odio, la confianza y la enemistad protagonizada por dos fuertes personajes femeninos y ambientada en la Nueva Zelanda perteneciente a la colonia del Imperio Británico del siglo XIX.

Dos jóvenes inglesas de distinta procedencia se embarcan en una aventura desconcertante en busca de un matrimonio convenido, por un lado la joven lady Gywneira Silkham una mujer amante de los caballos y de las ovejas es cambiada por su padre por una deuda de juego a un magnate de la lana de Nueva Zelanda que ha viajado a Inglaterra en busca no solo de animales de raza pura para su granja sino que también en busca de una esposa para su único hijo y heredero Lucas Warden; y por otro lado una institutriz Helen Davenport de exquisita educación y modales que busca crear su propia familia y que no encuentra en su ambiente un buen pretendiente decide responder a un anuncio de la hoja parroquial donde se pide mujeres educadas y solteras para contraer matrimonio con granjeros de Nueva Zelanda, recibe en repuesta una carta exquisita de un granjero, Howard O'Keefe, Helen se enamora perdidamente de esta carta y espera que su autor responda a sus expectativas.

Ambas jóvenes se embarcan en esta arriesgada aventura y aunque su procedencia y educación es diferente se conocen en el barco en el que viajan y pronto nace entre ellas una estrecha relación que se irá acentuando a lo largo de las páginas del libro.

Junto a Helen embarcan ocho huérfanas que son enviadas desde un orfanato de Londres que a una parroquia de Nueva Zelanda que reclama jóvenes inglesas para servir como criadas de las nuevas familias de esta colonia inglesa y son confiadas a Helen para que se haga cargo de ellas en la larga travesía del barco, Helen no duda en aprovechar este largo período para educar a las niñas para el papel que tendrán que desempeñar en sus nuevos hogares.

El libro nos va narrando de forma paralela la vida de estas dos mujeres, las empezaremos a conocer por separado de una manera alternativa y nos llevará de una a otra hasta que coinciden en el barco y luego su vida en Nueva Zelanda, sus esposos, sus bodas y su vida en este nuevo país, al final cada una se apoyará en la otra cuando lo necesitan aunque sus respectivas familias están separadas por el odio y el rencor.

Contemplamos un retrato de época rico en todo tipo de detalles y que no hace sino acrecentar el interés del lector por todo aquello sobre lo que está leyendo: la creación de las colonias inglesas, la crianza del ganado, perros de pastoreo y caballos de pura sangre, los conflictos con los indígenas por la expropiación de la tierra por parte de la corona y la vida de las mujeres en una lejana tierra.

Helen se casa con un granjero rudo, arisco, borracho y con grandes apuros económicos lejos de lo que reflejaba en su carta y Gywneira se casa con un joven muy culto y educado, amante del arte, el diseño y los buenos modales y tradiciones inglesas pero no apto para llevar la enorme granja de ovejas que posee su padre, Gywn pronto se hará con las riendas de la granja pero no consigue concebir un hijo de su pusilánime marido.

Nuestra historia se divide en cuatro partes, donde se nos explica la vida de las mujeres en su Londres natal, pasando por la larga travesía en barco y continuando por su afincamiento en Nueva Zelanda… así como sus respectivas bodas o su vida en familia, con las alegrías y tragedias que esto conlleva.

A su vez, conocemos la cultura de las tribus maoríes que conviven con nuestros personajes a lo largo de la novela, tomando también un importante protagonismo.

La vida de las dos jóvenes se irá complicando por las tramas familiares.

En el país de la nube blanca es una historia de amor y desamor, de aventura e historia, de tradición y traición en el marco de una tierra muy desconocida para nosotros, la neozelandesa, descubrimos cómo fue la colonización de la isla por los maoríes. 

Me ha gustado mucho como la autora nos va introduciendo en esta larga novela con un lenguaje sencillo y directo y nos va introduciendo en las costumbres maoríes y en su lenguaje con palabras que al final se nos van haciendo familiares, quizás lo peor es como resuelve el final de la novela, en un par de capítulos nos hace todo el desenlace de esta extensa trama donde van apareciendo nuevos personajes que se van entrelazando unos con otros y aunque la vida de las dos heroínas, por llamar de alguna manera a las dos principales protagonistas, al principio tienen la misma fuerza poco a poco Gywn se va comiendo a Helen quizás porque el carácter de Gywn es más fuerte y su vida va haciéndose cada vez más interesante que la de Helen que es más tranquila.

Otro punto negativo son unos personajes muy estereotipados, institutriz defensora de los valores de la nobleza, la joven lady que añora una vida más vulgar, el rico ganadero, el rudo vaquero, la prostituta de noble corazón, el predicador sin corazón, etc.; además hay altibajos en el ritmo de la novela, cosa lógica en una novela tan extensa y un misterio latente a lo largo de toda la novela que es el odio entre los Warden y los O'Keefe que se rebela al final de la obra en una sencilla y parca explicación aunque en cierto modo lo vas intuyendo a medida que vas leyendo.

Sin embargo esta crítica no quiere decir que la novela no me haya gustado, todo lo contrario, el principio es lo mejor del libro, la decisión de dos mujeres de diferente condición social de liarse la manta a la cabeza y partir al lado opuesto del mundo en busca de una felicidad que están convencidas que no van a poder encontrar si se quedan en su tierra, el viaje en barco y su posterior llegada a Nueva Zelanda, constituyen un arranque que te deja hasta la madrugada leyendo porque la novela es entretenida, y a mí particularmente me gustan mucho las novelas de mujeres como protagonistas.

 

El autor: 
Christiane Gohl (Bochum, Alemania, 1958) es una escritora alemana que escribe bajo los pseudónimos de Sarah Lark, Ricarda Jordan, Elisabeth Rotenberg o con su propio nombre.
Sarah Lark es uno de los seudónimos de una autora alemana afincada en España de prolífica producción literaria sobre todo en el campo de los libros sobre caballos, trabajó durante muchos años como guía turística y pronto descubrió su fascinación por Nueva Zelanda. Con En el país de la nube blanca inició una trilogía sobre las tierras neozelandesas que continúa con La canción de los maoríes y El grito de la tierra. Su forma de escribir, plagada de minuciosas descripciones y a la vez directa, le ha granjeado el éxito en toda Europa. Sus libros te transportan a los lugares sobre los que escribe igual que lo haría un recuerdo, y sus personajes, tan alejados en el tiempo, se hacen tan cercanos gracias a su prosa que el lector no puede por menos que sufrir, reír y emocionarse con ellos.

sábado, 6 de abril de 2013

Bel Ami

Título: Bel Ami
Autor: Guy de Maupassant
Editorial: Alianza Editorial
Edición: 2006
Pág: 448
ISBN:  9788420666136


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Hace unos días estuve en una tertulia literaria dirigida por una psicoanalista donde nos habían recomendado leer este libro para luego analizarlo, la verdad es que la literatura clásica no es mi fuerte porque la verdad sea dicha he leído poco, por lo que me planteaba un doble reto tanto el leer un clásico como asistir a una tertulia donde cada uno es libre de exponer su opinión, es cierto que al estar dirigida por una psicoanalista se debatieron más las personalidades de los personajes principales, sin embargo yo he descubierto una historia que se desarrolla a finales del siglo XIX pero que bien se hubiera podido desarrollar en la época actual al margen de los convencionalismos propios de la época.
Los personajes principales de la novela son:
George Duroy, personaje principal en torno al cual gira la novela, es un hombre vanidoso, despierto, audaz, ambicioso, envidioso, falto de escrúpulos, el perfecto arribista, guapo y con gran encanto personal lo que lo hace muy atractivo para las mujeres y de lo que él se vale para escalar, pero en el fondo es un personaje vacío.
Charles Forestier, es la persona que le ayuda a entrar en el periódico donde trabaja y lo introduce en los círculos sociales y políticos de la época. Es una persona dominada por su mujer que es quien mueve todos los hilos para que él sea alguien, es un conformista, se da cuenta de la valía y poder de su mujer y se deja llevar sin cuestionarse nada.
Madeleine Forestier, es el alma mater de la novela, siendo un personaje secundario, todo gira alrededor de ella, está claro que es una persona muy inteligente pero que en la época que le ha tocado vivir no puede ser la que directamente mueva los hilos precisamente por ser mujer, pero se vale precisamente de ello para utilizar a sus hombres tanto para exponer sus ideas, enriquecerse e incluso mover los hilos políticos.
Clotilde de Marelle, es la amante perfecta, es la persona que mejor conoce a Duroy, la que más le ayuda y la que a pesar de los desplantes, por decirlo suavemente que le hace Duroy, siempre está cuando él la necesita y a la que siempre recurre y con la que más a gusto se siente.
Laurine de Marelle, es hija de Clotilde, al principio se fascina con Duroy y ella le pone el mote de Bel Ami con el que es conocido en la novela pero para mí la única cuerda de toda la historia, ella se da cuenta perfectamente de cómo es Bel Ami cuando lo conoce y lo llega a rechazar e incluso a odiar.

Es interesante también la crítica que hace Maupassant de clase periodística y lo refleja en el diario donde entra a trabajar Bel Ami, La vie Française, y todos los que trabajan en la redacción tienen una peculiaridad:
Jacques Rival, el cronista de actualidad es un presuntuoso estirado.
Saint-Potín es un hombre astuto, sagaz y cauteloso.
Forestier es un hombre incapaz de dirigir nada, hace lo que su mujer le dicta.
Norbert de Varenne es un poeta, un pobre hombre obsesionado con la muerte, "Lo veo todo negro. La vida es una pendiente: mientras se sube, mirando a la cima, se siente uno feliz. Pero cuando se llega a lo alto, se ven de una ojeada el descenso y el fin que es la muerte. Se va despacio cuando se asciende, pero muy deprisa cuando se baja. A la edad de usted, se está siempre contento. ¡Espera uno tantas cosas que, desde luego nunca llegan! A la mía no se espera ya nada, solo la muerte".
Sr. Walter, es el jefe, el dueño del periódico, es un empresario que hace navegar a su periódico sobre los bajos fondos de la política y del estado y para ello se rodea de críticos de arte, de pintura, de música, de teatro a bajos precios, de un redactor criminalista y un redactor hípico y de un grupo de mercenarios escritores que sirven para todo.

Guy de Maupassant en esta novela retrata la sociedad intelectual, poítica y financiera del París de finales del siglo XIX, y para ello retrata la vida de un hombre, perfecto arribista dispuesto a alcanzar el éxito a cualquier precio, su ascenso es meteórico, es un hombre guapo, despierto y muy audaz que quiere ser alguien en París, empieza siendo un empleado gris de la compañía ferroviaria y se promete una vida mejor cuando alcance el éxito, comidas exquisitas, paseos en coche, mujeres hermosas, ropa elegante y dinero en el bolsillo son sus objetos de deseo y piensa que se lo merece. Y este hombre hijo de unos pobres e incultos campesinos normandos y soldado en Argelia sin una moneda en el bolsillo consigue casarse con la hija de su jefe el Sr. Walter y aspirar a ser diputado, pero sobre todo Bel Ami es un amante, adora a las mujeres como objeto de placer, pero las desprecia en otras facetas, pero se vale de ellas con audacia y sin ningún escrúpulo.
Su matrimonio con Madame Forestier supondrá el ascenso en el mundo de la prensa porque ella tiene muchos contáctos en las altas esferas y ella le escribe los artículos que son capaces de derrotar gobiernos y encumbrar a ministros, pero los celos y la envidia que le corroe rompe esta relación, pero él se apoyará en otras mujeres para llegar más lejos, cuando no les sirven no duda en rechazarlas de la manera más cruel.
Su ansia de dinero y de poder se va acrecentando cada vez más y culmina cuando se casa la hija de su jefe, porque con este matrimonio se abre ante él la vida esplendorosa que tanto soñó pero sobre todo porque comieza a ser admirado por los demás al tanto que empieza a ser temido.

El egoismo como filosofía personal, el orgullo mal entendido y la certeza de que se puede pisotear a quien convenga son las señas de identidad de este arribista de finales del siglo XIX pero que poco ha cambiado hasta nuestros tiempos, Bel Ami continúa siendo un cuadro interesante sobre la psicología de quienes están dispuestos a triunfar a cualquier precio.

La novela tiene un comienzo sublime que nos da a entender desde el principio quien es el personaje:
"Cuando la dependienta le entregó la vuelta de sus cinco francos, Georges Duroy salió del restaurante.
Presumido por naturaleza y petulante reminiscencia de su época como suboficial, hinchó el pecho, se atusó el bigote con un gesto marcial que le era característico y arrojó sobre los comensales que llegaban con retraso una mirada de gavilán que todo lo abarca y penetra.
A su paso las mujeres levantaron la cabeza. Eran tres obrerillas, una profesora de música de cierta edad, [...] finalmente dos señoras de medio pelo con sus correspondientes maridos, parroquianos asiduos de aquel bodegón con cubiertos a precio fijo".
Y un final no menos sublime:
"Cuando llegó al umbral, vio ante sí la masa negra y rumorosa de la multitud que había acudido allí por él, Geroge Du Roy. El pueblo de París lo contemplaba y lo envidiaba.
Luego, alzando los ojos, vio a distancia, al otro lado de la Concordia, la Cámara de los Diputados, y le pareció que iba a saltar desde el pórtico de la Madeleine hasta el pórtico del Palacio Borbón.
Lentamente bajó los peldaños de la alta escalinata, entre dos filas de espectadores. Pero él no los veía. su pensamiento volvía atrás, y ante sus ojos, deslumbrado por el resplandor del sol, flotaba la imagen de la señora de Marelle, arreglándose ante el espejo los ricillos de las sienes, que tiene alborotados al salir de la cama".

El autor:


Guy de Maupassant (Dieppe 1850-París 1893) escritor francés, principalmente de cuentos aunque también escribió 5 novelas.
Gran amigo y admirador de Gustave Flaubert quien le tomó bajo su protección. Trabajó en París como funcionario hasta que publicó su primera novela Bola de sebo de corte realista y dirigida por Flaubert. Esto le permitió moverse en el mundo literario, escribió multitud de cuentos y más de 300 relatos. Sus temas favoritos fueron los campesinos normandos, los pequeños burgueses, la mediocridad de los funcionarios, la guerra franco-prusiana, las aventuras amorosas o la locura. Destacan también sus cuentos de terror narrados con estilo ágil y nervioso donde destaca la muerte, el desvarío y lo sobrenatural.
Publicó cinco novelas: Una vida (1883), Bel Ami (1885), Mont-Oriol (1887),  Pierre y Jean (1888), Fuerte como la muerte (1889) y Nuestro corazón (1890).
Murió en una clínica psiquiátrica después de varios intentos de suicidio y afectado de graves crisis nerviosas y síntomas de demencia y pánico.