Bienvenido/a

El taller de la bruja Gertrudis es un blog de encuentro de personas a las que nos gusta la lectura donde podemos dejar comentarios de los libros que vamos leyendo con el ánimo de tener un punto de referencia de los libros que nos gustan y un espacio que yo he llamado Cajón de sastre, donde cabe desde un poema a una reflexión o una frase o cualquier cosa que se nos ocurra.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Título: La princesa Paca
Autor: Rosa Villacastín, Manuel Francisco Reina
Editorial: Plaza & Janés
Pág: 352




Francisca Sánchez (1879-1963) era una joven humilde, hija de uno de los jardineros del rey Alfonso XIII. Era analfabeta y de vida sencilla dentro de una humilde familia pero el destino quiso que se topase con el escritor Rubén Darío en un día en el que paseaba por los jardines de la Casa de Campo junto a Ramón del Valle-Inclán. Gracias a este encuentro Francisca terminó convirtiéndose en princesa gracias a su amor incondicional por uno de los escritores más grandes de las letras hispanas de finales del siglo XIX y principios del XX, Rubén Darío, en aquel entonces corresponsal del diario argentino La Nación. Francisca se convirtió en la Princesa Paca, en el último y gran amor del poeta viviendo una vida de novela y desafiando a los convencionalismos de la época.

Pero la vida no fue fácil para ambos, Rubén, viudo de su primera esposa, aún estaba casado con Rosario Murillo, una mujer con la que había contraído matrimonio tras la amenaza del que se convertiría en su cuñado. Debido al estado civil de Darío, aspirar a casarse con Francisca pasaba por conseguir la nulidad papal, cosa que intentó sin éxito, o pedir un divorcio que tampoco nunca llegó. A pesar de las trabas legales y las más que seguras críticas sociales, decidieron vivir juntos.

Francisca y Rubén llegaron a tener cuatro hijos, de los cuales solamente sobreviviría uno, y mantuvieron una sólida relación a pesar de las largas ausencias del poeta debido a sus cargos diplomáticos. Pero en el tiempo que estuvieron juntos, Francisca se convirtió en la musa de Rubén, quien enseñó a su esposa a leer y escribir. Fue en uno de esos viajes, cuando él trabajaba en París, cuando el poeta Amado Nervo bautizaría a Francisca como "La princesa Paca".

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial Rubén Darío se marchó a América para dar conferencias de paz. El 6 de febrero de 1916 falleció en su ciudad natal a causa de una cirrosis provocada por los largos años de excesos con el alcohol. Cuando la triste noticia llegó a España, Francisca se refugió en Navalsaúz hasta que volvió a casarse con José Villacastín.

Francisca Sánchez llevó durante años un baúl azul en el que conservaría buena parte de la obra literaria de Rubén Darío que terminó donando al Estado Español.

Francisca tuvo una larga vida al lado de José Villacastín con el que tuvo dos hijos, de los cuales solo sobreviviría Carmen, madre de la autora que falleció en agosto de 1963.


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miércoles, 23 de abril de 2014

23 de abril Día del libro

En este maravilloso día del libro os dejo un poema de la escritora Carmen Gil Martínez:

Leer…

Es viajar, y no en avión,
coche, barco, tren ni moto,
a cualquier lugar remoto,
sin moverte del sillón.


Navegar por el Mar Muerto,
escalar el Himalaya
o una pirámide maya,
ir en camello al desierto…

Es trasladarte al futuro
o pasear de la mano
por el pasado lejano,
sin necesitar conjuro.

Subir a un mamut lanudo,
ver a Cleopatra en su trono
−¡cómo se da pisto y tono!−,
visitar Marte a menudo…

Escuchar con atención
esas historias aladas
que, con palabras calladas,
vuelan hasta el corazón.

Conversar con Gloria un rato
del camello de Melchor,
de un pingüino con calor,
de Chundarata o don Pato…

Es refugio y es consuelo,
como el cálido achuchón
que, con sabor a canción,
te da una nube del cielo.

Llamar al hado Parchís,
que ayuda con su varita
a aquel que lo necesita
si el mundo se vuelve gris.

La lectura es compañera,
esa amiga singular
con la que puedes contar,

hogar que acoge y espera.

Carmen Gil

Feliz día del libro y ánimo a leer mucho

domingo, 20 de octubre de 2013

Olivia no sabe perder

Hoy os voy a dejar un cuento muy bonito de Elvira Lindo, con él se puede trabajar con los niños los valores del compañerismo, respetar el turno, el respeto a los mayores, el saber perder y lo importante que es la familia.

Título: Olivia no sabe perder
Autor: Elvira Lindo
Nº de páginas: 24 págs.
Editoral: EDICIONES SM
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788434852884
Recomendado: Prelectores de 0 a 4 años



Olivia no sabe perder

Olivia está muy aburrida, lleva media hora tumbada en el sofá diciendo:

-Quiero ver la tele, quiero ver la tele.

Y como no la dejan, Olivia pone las botas encima del sillón, canta una canción horrible y dice cada cinco minutos:

-Me aburro mucho.

Los demás también están aburridos de Olivia. Su mamá y sus abuelos. Todos dicen cada cinco minutos:

-¡Qué pesada es esta niña!

De repente, la abuela de Olivia se levanta muy decidida, va a la habitación de Olivia y vuelve con una sonrisa en los labios:

-¡Vamos a jugar a la Oca!

La abuela, la mamá y Olivia se sientan en la mesa.

-¿Por qué no juega el abuelo? -pregunta Olivia.

-Al abuelo no le gusta -contesta la abuela.

Empiezan a jugar. Qué buena suerte que tiene Olivia, su ficha siempre cae en las ocas y dice eso de:

-De oca a oca y tiro porque me toca. Y luego dice eso de:

-De puente a puente y tiro porque me lleva la corriente.

Olivia está emocionada por tener tantísima suerte. Salta encima de la silla y tiene que sujetarse la barriga porque ganar le da mucha risa.

Su ficha ha llegado a la meta la primera. La mamá y la abuela levantan los brazos de Olivia. ¡VIVA LA VENCEDORA!

-Vamos a jugar otra, por favor- pide Olivia.

Empiezan una nueva partida. Pero ¿qué ocurre? Algo se ha estropeado. Los dados se han puesto en contra de Olivia y solo sacan unos y doses...

-No importa, Olivia, todavía estamos empezando -le dice su abuela.

Pero la ficha de Olivia cae en el laberinto...

-No importa, Olivia, eso le pasa a cualquiera -le dice su mamá.

Pero ahora la ficha cae en la horrible calavera. Olivia tira los dados al suelo, y se pone a llorar amargamente:

-Sois unas tramposas.

La mamá de Olivia se está enfadando por momentos: -EL QUE NO SABE PERDER ES QUE NO SABE JUGAR.

Olivia se va con el abuelo al sofá a buscar consuelo.

-Abuelo, juega tú conmigo... Yo te enseño, es muy fácil.

-Yo sé jugar a la Oca, lo que no sé es... perder, así que nunca puedo jugar.

Olivia se le queda mirando con pena.

Pobre abuelo, tan viejo y sin poder jugar.

-Si es muy fácil, abuelo...

-Que no, que no, que perder me pone rojo de rabia.

Pero Olivia se empeña. Y juegan una partida. Olivia hace trampa para que sea el abuelo el que gane. Y el abuelo gana.

-¿Ves, abuelo? He perdido y no me pasa nada.

-No sé, no sé si yo seré capaz de perder y que tampoco me pase nada.

Olivia propone que ahora jueguen los cuatro.

-Pero tienes que arriesgarte, abuelo, que ellas juegan muy bien, y el que no sabe perder no sabe jugar.

-Claro, claro -dice el abuelo.

Lo que nuestra Olivia no sabe es que su mamá le ha guiñado un ojo al abuelo, el abuelo a la abuela, la abuela a su mamá. O a lo mejor sí que lo sabe y les está tomando el pelo a todos.

Porque Olivia es una niña muy lista y ha aprendido que siempre es mejor perder que aburrirse como una ostra.

Elvira Lindo


El autor:



Elvira Lindo Garrido nació en cádiz en 1962, es escritora y periodista. Vive en Nueva York de diciembre a junio y en Madrid el resto del año.

Con doce años se trasladó a vivir a Madrid, donde, tras el bachillerato, estudió periodísmo que alternó con su trabajo como locutora para Radio Nacional de España, abandonando finalmente la carrera para dedicarse de lleno a su trabajo en la radio y televisión como locutora, actriz y guionista.

Su primera novela se construyó en torno a uno de sus personajes radiofónicos, que ella misma interpretaba en la radio, el niño madrileño Manolito Gafotas (1994), que se hizo muy popular y un clásico de la literatura infantil española, protagonizando una serie de novelas en primera persona escritas con sólido estilo literario, humor, ironía y aguda crítica social. Además de los libros de Manolito Gafotas, Elvira Lindo ha publicado cinco libros de otro personaje, Olivia (una niña muy traviesa, cuyas aventuras van destinadas a un público de corta edad).

Desde su columna veraniega en El País ha caricaturizado su vida de intelectual progre, crónicas que después han sido publicadas en forma de libros (Tinto de verano, El mundo es un pañuelo —Tinto de verano II— y Otro verano contigo).

La autora ha escrito también novelas para adultos y teatro, e hizo los guiones para las películas La primera noche de mi vida, de Manolito Gafotas, Ataque verbal, Plenilunio, adaptación de la novela de su marido, el escritor y académico Antonio Muñoz Moñina.

En 1998 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil y en 2005 el XIX Premio Biblioteca Breve.


sábado, 19 de octubre de 2013

No estás sola




19 octubre de 2013 día mundial contra el cáncer de mama, desde este humilde blog me quiero unir a la causa tiñiéndolo de rosa.

La cadena 100 ha editado una canción No estás sola después de haber compartido con una oyente su historia. Un mañana Gema Salardón llamó al programa para contar su historia y el escuchar Cadena 100 le había servido de terapia en los duros momentos en los que se sentía que no estaba sola, la emoción de ese instante no solo impactó en el equipo del programa sino en todos los oyentes que quisieron sumarse al proyecto solidario con una frase de ánimo.

A partir de ese día el equipo de ¡Buenos días, Javi Nieves! se puso en contacto con el músico Robert Ramírez y decidieron componer una canción. El artista se encargó de la música y Javi Nieves y Mar Amate, los presentadores del programa, pidieron mensajes de ánimo a través de las redes sociales a los oyentes de Cadena 100. La respuesta fue inmediata: Javi Nieves y Mar Amate han puesto su voz a esas frases de apoyo sobre la música de Robert Ramírez.

Esta es la letra de esta bonita canción:

No estás sola
A veces sientes que no te quedan fuerzas para luchar
A veces, sientes que hasta tu propio corazón se desvanece
Porque ese gran dolor inunda toda tu alma, y también la de los tuyos
Y bajas los brazos y te preguntas... ¿hasta cuándo podré resistir?

Pero deberías saber que el final de esta historia todavía no está escrito
Deberías saber que siempre hay una luz al otro lado de la pared
Cuando te quieras rendir, cuando pienses que todo ha terminado
Déjame que me acerque, déjame que te diga algo, aquí, al oido
¡No estás sola!

You are not alone
You are not alone
Every try you waste
Every fear you face

You are not alone
You are not alone
Every wall you break
You are not alone (No estás sola)

Porque tú puedes, y porque aquí, tú eres la que manda
Porque hoy es el primer día del resto de tu vida
Mañana saldrá el sol y... ¿sabes una cosa? Tú y yo lo veremos juntos
¿Te he dicho que es tas mas guapa cuando sacas esa guerrera que llevas dentro?

Porque te esperan mil risas con nosotros, y por esa mirada, la de tu pequeño
Déjate querer porque, para mí, tú eres vida y sabes que te necesito
Porque es tu mente la que cura y es tu corazón el que empuja
Porque el mundo sin ti no es lo mismo
Por favor, no lo olvides: ¡No estás sola!

You are not alone
You are not alone
Every try you waste
Every fear you face

You are not alone
You are not alone
Every wall you break
Every day you pray

El videoclip lo puedes ver en el siguiente enlace:




TÚ NO ESTÁS SOLA

martes, 8 de octubre de 2013

Los besos no se gastan

Los besos no se gastan
Autor: Raquel Martos
Nº de páginas: 288 págs.
Editorial: ESPASA LIBROS, S.L.U.
ISBN: 9788467038835



Este libro me ha servido para reunir a un grupo de amigas a las que nos gusta la lectura entre otras muchas otras aficciones comunes para comentarlo siguiendo el eje de la amistad, me pareció que en este libro se detalla muy bien este tema, la amistad sin límites entre dos mujeres hasta el final con sus altibajos, con sus buenos momentos y los malos, pero por encima de todo está el cariño, el amor y la ammistad. Mientras lo comentábamos hubo risas, lágrimas y abrazos y sobre todo besos, será el inicio de otras muchas tardes de libros y charlas.


"Esta historia, que no es de princesas, comienza en aquella España de los años setenta con dos cadenas de televisión. Esa época en la que para vivir una aventura sólo había que bajar a la calle con el bocadillo. En aquel tiempo tan lejano y no siempre tan feliz, Lucía, con el pelo a trasquilones, y Eva, a la que le encanta comerse crudas las judías verdes, tienen siete años y están forjando una amistad inquebrantable. Más de treinta años después, Lucía es una implacable directora de recursos humanos que no sabe enamorarse. Eva, al borde de los cuarenta, es una actriz retirada que vive atrapada en un matrimonio roto. Lucía no puede imaginar que Eva le pedirá el favor más importante de su vida".

Este libro son de los que caen en tus manos y como no tienes algo mejor que leer en ese momento lo coges, lo hojeas y empiezas a leerlo con cierta reticencia, pero como estás en la piscina o en la playa es mejor coger algo entretenido, y al final lo ha sido, te cuenta la amistad entre dos mujeres, Eva y Lucía, o más bien entre dos niñas que se conocen en el colegio porque una de ellas llega nueva y está ansiosa por ver qué se va a encontrar, al final sus miradas se cruzaron y las dos supieron que sería para siempre.

Los besos no se gastan no es una historia complicada, carece de pretensiones, no es una historia de acción ni una historia de amor, es la historia de dos personas, como vosotros, como yo, una historia que te enamorará desde el principio y que te recordará que las mejores historias no son ni las más complicadas ni las más fantasiosas, sino las que te hacen recordar cosas cotidianas de la vida, las que te hacen vibrar y sentir.

La historia la narran las dos protagonistas, cada una nos va contando la historia desde su punto de vista lo que nos permite conocer de primera mano la percepción que tiene cada una de los mismos hechos. La historia comienza con la infancia de ambas, cómo se conocieron y los maravillosos años de la infancia de los años 70, y también hay saltos temporales que nos permiten entender el porqué de su distanciamiento y cómo un reencuentro fortuito vuelve a unir esa amistad que nunca debió de romperse.

Se trata de un libro ágil, de prosa sencilla y directa que relata una historia entrañable sobre el poder de la amistad pura y genuina sin artificios ni complejidades, donde recordarás cosas del pasado sin perder de vista el presente, donde está reflejada la candidez de la infancia y la responsabilidad de la madurez.

Los capítulos están dedicados a cada una de las dos amigas, Eva y Lucía, como una especie de diario escrito por cada una de ellas en primera persona, de modo que vemos los dos puntos de vista de las situaciones que se relatan. A lo largo del libro se van alternando los capítulos en presente y en pasado.

También trata de la situación de la mujer actual y sus problemas para la reconciliación familiar, al tener que elegir entre una exitosa carrera profesional o la maternidad, y hay un mensaje sucinto en todo el libro y es que hay que aprovechar cada minuto de nuestra vida y como dice la propia autora los besos no se gastan, siempre puedes dar más.

Eva y Lucía son dos personas muy distintas:

Eva es rubia, tímida e indecisa, insegura como ella misma, dulce, cariñosa, y con una familia que siempre le ha rodeado, Eva es la mujer inmersa en un matrimonio roto con Raúl, una madre entregada por completo a su hija Lola que la hace levantar cada día, una mujer que dejó de lado su sueño de convertirse en una gran actriz por estar junto a su familia. Pero también fue esa niña tímida que se abre al mundo con pasos llenos de inseguridad y vacilación.

Lucía es morena, dicharachera, con carácter, valiente y echada para delante, se quedó huérfana de su madre siendo pequeña y se refugió en su infancia en la familia de Eva, es una ejecutiva eficiente y despiadada si hace falta, es una importante directora de recursos humanos que desde pequeña se ha creado un escudo protector que le impide tener una relación seria porque no quiere sufrir una pérdida. Las relaciones afectivas le suponen un mundo y se vuelca en el trabajo. Pero también es la niña que perdió a su madre muy pronto y siempre tuvo miedo de que la gente se fuese de su lado.

Las dos están pasando un momento difícil, Eva se acaba de separar y Lucía ha vuelto a romper con su última pareja y el destino las vuelve a juntar en un aeropuerto (soledad, frialdad) y un simple abrazo les sirve para unir aquello que nunca debieron dejar que las separara y recuperar el tiempo perdido, y volver a tenerse la una a la otra…

En resumen una historia muy muy emotiva, una historia de mujeres, de amigas, de madres, de hijas y muy real y con unos personajes creíbles y una niña Lola que es la hija que todas nos gustaría tener, la que nos hace esbozar una sonrisa y una lágrima a la vez.

Este libro me ha hecho recordar a todas esas amigas que he ido dejando y que de vez en cuando vuelvo a ver y que han dejado una huella muy importante en mi vida, momentos de alegría, de risas de alguna lágrima, pero sobre todo de mucho cariño.

Raquel Martos ha sabido cómo crear dos voces diferentes, dos personajes tan iguales, pero a la vez tan diferentes, dos mundos diferentes que encajan a la perfección en un solo mundo y es por eso que nos hemos encariñado con las dos de igual manera, sin tener una clara preferencia, y es que ambas han sido un poco de nosotras en algún momento o en algún aspecto.

Seguramente no será la mejor obra literaria, ni tratará del tema más interesante, pero para mí ha sido una lectura muy agradable. Habla de cosas cotidianas con un lenguaje más que sencillo y para mí, de lo más importante, de la amistad, de los sentimientos.

Y hay un personaje que me ha calado profundamente, la abuela Amada, quizás porque me ha recordado mucho a mi abuela María y con sentencias tan tajantes como estas:
"Primer amor, primer dolor"; "La casa de una es la casa de una"; "Sal de ese sembrado que hay ortígas"; "Mujer que se lía con un esposo no tiene reposo"; "El peor dolor es el de ver sufrir a las personas que quieres, te gustaría cambiarte por ellas, pero hija, no se puede hacer nada, cada uno tiene que llevar su cruz"; "Que Dios no te dé todo lo que puedas soportar".

El libro está lleno de buenas frases:
"Si te pasas el día diciendo 'yo soy, yo soy' es que no tienes a nadie que te diga: 'tú eres'"; "Los buenos momentos son como los bocados de algodón de azúcar, un sabor delicioso que apenas te da tiempo a paladear"; Hay años que valen por una hora, porque solo pasan cosas malas, o peor, porque no pasa nada. Y hay días que son como una vida entera porque pasa algo tan maravilloso que multiplica cada minuto por mil, porque lo vives con tanta intensidad que te llenan por completo"; pero entre la multitud de preciosas frase destaca para mí esta: "Si hoy me aplauden, ella me abrazará con mucho cariño, pero si fracaso, me abrazará con más ternura aún". Si una amiga me hace sentir esto es realmente una buena amiga.

El autor:


Raquel Martos es licenciada en Ciencias de la Información. Ha sido guionista de El club de la comedia y de varios programas radiofónicos, así como directora y presentadora de distintos espacios de Onda Cero.

Desde el estreno de El Hormiguero Raquel Martos se ha convertido en la responsable de la sección titulada Se va a liar parda, donde realiza su particular repaso, irónico y humorístico, de las diferencias entre hombres y mujeres. También se ha adentrado en la escritura de teatro, colaborando en el guión de las obras Cinco mujeres punto com y Entre fuerte y flojo.

Además, es coautora de los libros No somos nadie (2003), No somos nadie 2 (2005) y más recientemente, de La chica que se quería quemar a lo bonzo... porque él no tapaba el champú (2010).
En 2012 Espasa publicó su primera novela: Los besos no se gastan.



miércoles, 11 de septiembre de 2013

Los caracoles no saben que son caracoles

Título: Los caracoles no saben que son caracoles
Autor: Nuria Roca
Nº de páginas: 288 págs.
Editorial: ESPASA LIBROS, S.L.U.
ISBN: 9788467030570
Año de publicación: 2009 


Después de leer un libro tan fuerte como el de Labibliotecaria de Auschwitz necesitaba cambiar de registro y coger algo más liviano y divertido y en una tertulia de amigas alguien comentó que le habían hablado de este libro en plan de pasar el rato y leer algo entretenido, no me lo pensé dos veces y me hice con él, la verdad es que se agradece coger este tipo de libros en el que en clave de humor aparecen reflejadas todas las incertidumbres y pesares de una mujer de mediana edad, divorciada, con dos niños y en crisis permanente, consigo misma, con su familia, con su trabajo, con su ex marido y por qué no, también con el sexo, así es la protagonista de esta novela, Una mujer con 35 años, Clara.

Clara es una mujer normal y corriente, divorciada y con dos hijos Mateo y Pablo, con dos trabajos uno en una productora de televisión en la que hace de todo y con unos horarios infinitos y también como fotógrafa para un estudio donde realiza desde reportajes de boda hasta lo que le pidan siempre que le paguen.

Clara estaba muy unida a su hermana María que es su completa antítesis, María es delgada y Clara regordeta, María ha estudiado Medicina y Clara no ha podido ni concluir sus estudios de Marketing, María se ha casado con un médico dentista de éxito y Clara con un soñador o un desgraciado según se mire que no hace más que montar negocios que lo llevan hasta la ruina, María no tiene hijos porque su carrera se lo ha impedido mientras que Clara tiene dos a los que apenas puede ver por sus largas horas de trabajo, pero María muere inesperadamente una nochevieja en el zénit de su carrera profesional y personal y la vida de todos la que la rodeaban da un vuelco completo, su marido no puede superarlo y termina suicidándose y Clara lucha por salir del vacío que le ha dejado su hermana, su amiga y su mejor confidente.

Clara es una mujer que muchas veces no sabe qué hacer con su vida, cansada de tanto estrés, insegura, sobreprotegida desde pequeña por su familia, que en algunos momentos se siente sola, a veces confusa y otras incapaz de ordenar sus ideas y sentimientos. Y que, sin embargo, según avanza la novela vemos cómo va evolucionando, de cómo poco a poco su vida va cambiando, su vida es un auténtico torbellino de emociones y sentimientos pero a pesar de los avatares no deja de ser una mujer joven y con ganas de vivir.

Hay una serie de personajes secundarios que rodean a Clara y cada uno con su idiosincrasia va ayudándola a salir del bache aunque ellos también están muy afectados, como su madre, una mujer aparentemente dura pero que se desvive por su hija y sus nietos, siempre está ahí cuando Clara la necesita; su padre al que Clara le reprocha su infidelidad con su madre y la relación que mantiene desde hace años con otra mujer, Maite con la que ha tenido un hijo, Miguel al que Clara acabará conociendo y apreciando; un ex marido, Luisma del que se ha separado por su negligencia en los negocios y en la ruina en los que los ha dejado más de una vez pero que se desvive por sus hijos y tiene la esperanza de poder volver a recuperar a su mujer; su amiga Esther, su paño de lágrimas, su jefa Carmen y su psicóloga Lourdes, Miguel un compañero de trabajo con el que se lía y el contrapunto a todos estos personajes lo pone la criada búlgara que es quien mejor la conoce de todos y da el punto de humor a toda esta historia.

Es un libro que se lee muy bien, muy entretenido y divertido, con personajes reales y cercanos, con problemas cotidianos. Y porque, a pesar de todos esos problemas, la protagonista sabe salir de ellos con la cabeza alta.

La verdad es que es un libro bastante normal, no puedes esperarte una gran historia, simplemente es la narración de una vida en concreto. Quizá en ciertos momentos puedes sentirte identificada con algún aspecto de la novela, pero simplemente porque el día a día es igual para todos.

Quizás peque de caer en demasiados tópicos: una mujer es capaz de superar cualquier cosa, una muerte, un divorcio, una casa hecha un desastre, el llorar como una descosida ante momentos difíciles, el comer hasta hartarse de chocolate ante una crisis de ansiedad, el compadecernos de nosotras mismas, y el utilizar a los hombres cuando lo necesitamos y después, paff…

No busques nada original en este libro salvo el título, una frase rotunda que dice uno de los hijos de Clara: Mamá sabes que los caracoles no saben que son caracoles, ¿por qué hijo? Porque no se ven.

El autor


Nuria Roca Granell (Moncada, Valencia, 23 de marzo de 1972),  tuvo su primer contacto con la televisión de forma casual. Cuando estudiaba arquitectura técnica se presentó a un concurso de la televisión valenciana para recaudar fondos para su viaje de fin de curso a Cuba. Su rostro y su saber estar enseguida hicieron estragos y sus amigos la animaron a probar suerte en este medio. Nuria les hizo caso y en poco tiempo se convirtió en una de las caras más conocidas de Canal 9.

En esta primera etapa, Nuria Roca trabajó casi íntegramente para Canal 9 y adquirió experiencia en programas como "En Hora Bona", "Balabá Ventures", "De nou a La Mar" o "A la fresca". Además, se convirtió en la presentadora de varias galas de Nochebuena y Nochevieja. Más tarde pasó a TVE de la mano de Chicho Ibáñez a presentar el concurso Waku Waku, también ha trabajado en la radio de la mano de Mª Teresa Campos y Pablo Motos, también ha participado en varias series como Javier no vive solo con Emilio Aragón. Ha estado también en Antena 3 con la Selva de los famosos y en Cuatro Con Factor X y Perdidos en la tribu entre otros programas.

Ha escrito Sexual-mente (2007), Los caracoles no saben que son caracoles (2009), Para Ana (de tu muerto) (2011), y Lo inevitable del amor (2012).