Bienvenido/a

El taller de la bruja Gertrudis es un blog de encuentro de personas a las que nos gusta la lectura donde podemos dejar comentarios de los libros que vamos leyendo con el ánimo de tener un punto de referencia de los libros que nos gustan y un espacio que yo he llamado Cajón de sastre, donde cabe desde un poema a una reflexión o una frase o cualquier cosa que se nos ocurra.

martes, 13 de noviembre de 2012

Solidaridad

Hoy me permito subir una canción de Eros Ramazzotti, Solidaridad, tiene una letra preciosa y muy profunda y me parece tan adecuada para estos días en los que no se habla más que de crisis, de corrupción, de desahucios, de huelgas, de paro, dar un respiro y pensar en todas aquellas personas más necesitadas y desde nuestra humilde posición pensar en que hay mucho que se puede hacer aportando un granito de arena.

SOLARIDAD

Solaridad
Esta será la palabra que yo inventaré.
Sé que abrirá los ojos que
se están acostumbrando a no querer ver

Solaridad
Significará luz y calor que impregnará cada ser
como un abrazo de humanidad
que quisiera en torno a mí sentir.

Solaridad
Es esta la idea,
si tú la puedes aceptar, la esperanza nos dará.

¡Grítala tu también!
Deja que gane la fantasía.
Tú grítala porqué
tiene sentido si no es solo mía.
Llena de intensidad,
llena de fuerza que nos servirá,
imaginando que con la sonrisa se puede vencer.
Yo me lo creo y digo que sí.
La cantaré como eslogan,
me gusta así.

Solaridad
Esta será la palabra para construir
un mundo nuevo
donde vivir
sin las mentiras que hacen sufrir.

Solaridad
La he escrito yo
para que pueda iluminar
el camino con su luz.

¡Grítala tu también!
Deja que gane la fantasía
Tú grítala porqué
tiene sentido si no es solo mía.
Llena de intensidad,
llena de fuerza que nos servirá.
Imaginando que con la sonrisa se puede vencer,
imaginando que ahora pasará.

Sucederá

Llena de intensidad,
llena de fuerza que nos servirá,
imaginando que con la sonrisa se puede vencer.
Yo me lo creo y digo que sí.
La cantaré como eslogan,
me gusta así.

La quiero así.

(Eros Ramazzotti)

Os dejo este enlace de YouTube donde podéis escucharla: Solidaridad

El autor:


Eros Ramazzotti (Roma, 1963). Desde pequeño siente inclinación por la música aunque no consigue entrar en el conservatorio y empezó a participar de extra en algunas películas.

En 1981 participa en el festival de Castro Caro con la canción "Rock 80", compuesta por él mismo, lo que le servirá para firmar su primer contrato discográfico con una pequeña discográfica milanesa llamada DDD. Se traslada a Milán y en 1982 lanza su primer sencillo "Ad un amico".

En 1984 ganó en la categoría de Nuevas Voces del Festival de la Canción de San Remo con "Terra promessa" (Tierra Prometida), canción que se editará en toda Europa y decide que todos sus álbumes se editen también en español.

Se presentó dos veces más al festival de San Remo, en 1985 con "Una storia importante" (Una historia importante), y en 1986 con "Adesso tu" (Ahora tu), con el que lo ganó.

En 1987 edita "In certi momenti" con gran éxito mundial y su consagración como artista le llega en 1990 con su álbum "In ogni senso" (En todos los sentidos), y da un concierto en el Radio City Music Hall de Nueva York, Ramazzotti fue el primer artista italiano en actuar en ese escenario y agotar todas las entradas.

A partir de aquí su carrera es imparable con grandes éxitos como "Tutte storie” (Todo historias) (1993), "Dove c'è musica" (Donde hay musica), (1996), "Eros" (1997), en 1998 edita el álbum en directo "Eros Live", en 2000 edita "Stilelibero", en 2003 ve la luz el álbum "9", en 2005 sale el nuevo álbum"Calma apparente" (Calma aparente), en el 2007 sale el álbum "e²" (Eros cuadrado), en 2009 sale el nuevo álbum de inéditos de Eros, titulado "Ali e Radici" (Alas y Raices), en  2010 sale el dvd+cd live, extraído de los conciertos de Milán, "21:00 – Eros Live World Tour 2009-2010".

domingo, 11 de noviembre de 2012

Riña de gatos


Título: Riña de gatos
Autor: Eduardo Mendoza
Editorial: Planeta
ISBN: 9788408097259
Páginas: 432
Año de publicación: 2010

Riña de gatos. Madrid 1936. Premio Planeta 2010

Eduardo Mendoza nos mete en los preludios de la Guerra Civil de la mano de un inglés experto en pintura española que llega a Madrid requerido por una familia de aristócratas, los duques de Igualada que quieren vender su colección de pinturas para ponerlas a recaudo fuera del país. Lo que en principio iba a ser un mero peritaje da pie a un sinfín de aventuras en las que el protagonista se ve envuelto sin comerlo ni beberlo. El peritaje lleva al inglés Anthony Whitelands a hacer un descubrimiento sensacional: un Velázquez desconocido, y además un desnudo, con la misma modelo que la Venus del espejo. A través de su mirada vemos las intrigas que ocurrían en Madrid los primeros meses de 1936, nos introduce en sus cafés, restaurantes, en la vida en un palacete de la Castellana, asistimos a mítines de Falange, a los complot de la embajada británica o a la temible Dirección General de Seguridad, e incluso las conspiraciones de tres generales golpistas, Queipo de Llano, Mola y Franco, y a la increíble amistad con José Antonio Primo de Rivera.
Eduardo Mendoza ha construido un libro muy entretenido que gira alrededor de las intrigas que ocurrieron en las semanas anteriores a la Guerra Civil, donde hay espionaje, amor, humor, aventuras y todo ello partiendo de un cuadro ficticio. Ofrece una visión desdramatizada e incluso en algunos momentos satírica de uno de los momentos más trágicos de la historia de España.
Los personajes reales están bastante conseguidos, no así los ficticios que parecen sacados más de una opereta que de una obra seria, como Paquita del Valle, marquesa de Cornellá, la Toñina, Pedro Teacher, Teniente Marranón, Coscolluela, Higinio Zamora Zamorano, Julián, el mayordomo gitano de los duques, lo que hace que la novela se resienta porque el ritmo lento del principio se convierte en trepidante al final lo que hace que pierda congruencia la historia que termina siendo una sátira siendo el principal protagonista a veces tan pazguato que se deja enredar en una trama que ni le va ni le viene que puede llegar a sacar al lector una sonrisa en los momentos tan difíciles que vivía España en esos días.
Con Riña de gatos, su autor Eduardo Mendoza, ganó el premio Planeta en 2010, es una novela entretenida pero sin grandes pretensiones porque la mezcla de personajes reales en esta ficción no llega a ser creíble del todo, me resultan un tanto artificiosa su mezcla con los personajes ficticios de la narración, aparecen tanto Azaña, Alcalá Zamora, como los mencionados generales golpistas, José Antonio Primo de Rivera que tiene un papel destacado en esta novela, Serrano Suñer, Raimundo Fernández Cuesta y otros personajes que le rodearon.
Lo que sí me ha gustado mucho es la riqueza del lenguaje de la que hace gala el autor en la novela.

El autor:


Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) estudió en el colegio de los Hermanos Maristas y se licenció en Derecho en 1965  y consiguió una beca en Londres. Ejerció la abogacía hasta 1973 que se marchó a  Nueva York como traductor de la ONU.
En 1975 publicó su primera novela La verdad sobre el caso Savolta que lo lanzó inmediatamente a la fama y ha sido considerada como la primera novela de la transición democrática. Recibió el Premio de la Crítica.

Poco tiempo después publicó El misterio de la cripta embrujada , una parodia que mezcla rasgos de la novela negra con la gótica.

Regresó a Barcelona en 1983. En 1986 publicó La ciudad de los prodigios (1979), considerada por la crítica como su obra cumbre y fue a adaptada al cine .

Dotado de un fino sentido del humor fue un gran éxito la publicación en el El País, por entregas, la novela Sin noticias de Gurb en 1990. Experiencia que repetiría en 2001 con El último trayecto de Horacio Dos. Obras suyas son también El año del diluvio (1992), Mauricio o las elecciones primarias (2003), El asombroso viaje de Pomponio Flato (2008), Tres vidas de santos (2009)...
Ha recibido numerosos premios, el Premio de Crítica (1975), Ciudad de Barcelona (1987), Fundación José Manuel Lara (2007), Pluma de Plata (2009), Terenci Moix (2009) y el mencionado premio Planeta en 2010.





lunes, 5 de noviembre de 2012

La tienda donde venden mamás


Érase una vez, en un país encantado, un niño que no estaba contento. Este niño se llamaba Alfredo. Pero a pesar de su bonito nombre, Alfredo estaba muy enfadado, sobre todo con su mamá.

Alfredo no la obedecía nunca cuando ella le llamaba y hacía tantas tonterías que es mejor no contarlas porque esto os podía hacer reír, o incluso os daría ganas de hacer algunas de ellas.


Su mamá era una mujer dulce y paciente, aunque Alfredo era demasiado exagerado, porque decía que ella montaba en cólera, como todas las mamás, y para él eso era terrible.

Un día Alfredo se portó de una manera tan insoportable, que ella le dio un cachete, era la primera vez que Alfredo recibía un cachete. Esto le trastornó y le enrabietó. 

-¡Me voy de casa!- dijo Alfredo. 
-¡Me da igual!- dijo la mamá. 
-¡Y no volveré nunca más! 
-¡Muy bien, hijo!. 
-¡Me voy a comprar otra mamá más amable que tú!. 
-¡Hala, coge tu maleta y adiós!,- dijo al fin la mamá.

Entonces Alfredo cogió su maleta y su abrigo y se fue solo a la calle.

Pero, como Alfredo vivía en un país encantado, allí no había coches y los niños podían ir solos. Las personas mayores eran amables, dulces y pacientes y no trataban de llevarse a los niños como ocurre en otros países. Así es que Alfredo podía salir sin ningún peligro. 

Al principio, Alfredo marchaba todo erguido sin mirar a nadie. Estaba muy enfadado. 

Después, comenzó a mirar los escaparates de las tiendas. Se detuvo delante de una tienda de chuches, delante de una juguetería, delante de una heladería, pero pasó muy deprisa delante de la tienda de cachetes y de la tienda de castigos. (Ya os he dicho que Alfredo vivía en un país encantado). 

Hasta que al fin llegó a la tienda más bonita del país. Era la tienda donde venden mamás. El escaparate era enorme y muy luminoso por las luces de colores chillonas. Todo el mundo se paraba delante de la tienda. ¡El espectáculo era maravilloso!

Allí se podía ver a las mamás más guapas del país. 

Eran mamás que no habían podido tener niños o mamás que ya los habían tenido, pero que querían tener otros a los que ya no querían sus mamás. (Ya os he dicho que Alfredo vivía en un país encantado). 

Cuando Alfredo llegó delante de la tienda donde venden mamás, había varias mamás en el escaparate. 

Las mamás estaban sentadas en sillas y preparaban regalos para los niños, una tricotaba y cosía vestidos para las muñecas, otra hacía dulces de mermelada, incluso otra hacía pompas de jabón con una trompeta y la última construía una casa con grandes cajas de cartón. 

Alfredo no dejaba de mirar a estas bonitas mamás, y tenía muchas ganas de comprarse una. 

Pero en esta bonita tienda solamente los niños abandonados podían entrar, así es que Alfredo (como era tan travieso) decidió mentir. Y cuando el portero le preguntó qué quería, Alfredo le respondió: 

-Me han abandonado mis padres en un bosque como a Hansel y Gretel y por eso vengo a la tienda a comprarme una mamá, y me gustaría que fuese guapa y sobre todo muy cariñosa. 

-¡Entra pequeño!- respondió el portero, y sube a la primera planta, es donde están las mamás más cariñosas. 

Entonces Alfredo cogió el ascensor, porque tenía muchas ganas de tocar todos los botones, y subió a la primera planta. 

Cuando salió del ascensor, Alfredo se quedó deslumbrado. La tienda estaba llena de mamás adorables, de todos los colores, de todas las tallas, gruesas, delgadas, e incluso rayadas. Hablaban con dulzura y sonriendo, y como las del escaparate, fabricaban regalos para los niños. 

Alfredo no sabía cuál elegir, así es que se acercó a la que estaba a su lado: una guapa mamá verde y muy amable.

Buenos días señora, me llamo Alfredo y busco una mamá más cariñosa que la mía, me puede decir ¿qué me haría si yo fuese a su casa?

-Claro Alfredo, dijo la mamá verde. Escucha, si vienes a mi casa, te podrías poner enfermo tranquilamente porque yo no te obligaría a tomar los medicamentos. Cuando el doctor se marchara, tiraría el jarabe malo por el fregadero y pondría los supositorios en una cacerola para que se derritiesen, rompería el termómetro y espachurraría las pastillas con mi talón. 


¡Tú puedes estar tranquilo!

-¡Andá!, piensa Alfredo. Si yo estuviera verdaderamente enfermo, ella me dejaría morir. Puede ser muy amable, pero yo quiero comprar otra. 

Entonces se aproximó a una mamá azul con un aspecto muy tierno y le dijo:

-Buenos días señora, quisiera comprar una mamá más cariñosa que la mía, me gustaría saber ¿qué me pasaría si me fuese a su casa?

-Si tú te vienes a mi casa, pequeño, dijo la mamá azul, podrías comer todo lo que te gustara. Yo no te pondría nunca pescado ni verduras. No comerías más que postres: cremas, flanes, helados y compotas, tartas, bizcochos borrachos bañados con salsas de helado, chocolate con leche. Sin contar con los caramelos y las bebidas azucaradas (colas y limonadas). 

En resumen, te mimaría, Alfredo.

-¡Y bien!, piensa Alfredo, si yo voy a su casa me dolería el corazón, el vientre y sobre todo se me picarían los dientes. Ella puede ser todo lo amable que quiera, pero será mejor que yo me busque otra madre.

Entonces Alfredo se dirigió al fondo del almacén donde había una guapa mamá roja linda de verdad. Y le dijo:
-Buenos días, señora, me gustaría comprar una mamá ¿Puede explicarme qué me pasaría si voy a su casa?.

-Pues en mi casa, pequeño, serás muy feliz, porque jamás, escúchame bien, jamás te castigaré. Tendrás derecho a hacer todo los que tú quieras: no irás al cole, y podrás ver la televisión todas las noches, no tendrás que arreglar tu habitación ni poner la mesa, te podrás hacer pis en la cama, y no lavarte nunca las manos e incluso contestarme mal. Pero yo, escúchame, ¡nunca te castigaré!

-¡Halá!, piensa Alfredo, con esta mamá yo me puedo aburrir. Si todo está permitido no sabré ya lo que está prohibido y entonces ya no podré hacer tonterías. Si no voy al cole, no tendré compañeros. ¡No, esta mamá es demasiado amable!

Entonces Alfredo mira a todas las mamás que quedan en el almacén: las amarillas, las marrones y las rosas, y piensa que parecen demasiado empalagosas (es decir, demasiado amables). 

Alfredo volvió a coger el mismo camino pasito a pasito. Volvió a bajar por el ascensor y cerró la puerta sin hacer ruido para que el portero no le preguntara por qué se marchaba con las manos vacías. 

Cuando llegó a la calle, se puso a correr sin poder más y llegó muy deprisa a su casa. Abrió la puerta y llamó a su mamá.


-Mamá, mamá ¿dónde estás?. 

Pero ella no le respondía. No había nadie en su casa. 

Entonces Alfredo se puso a llorar y a llorar sin poder parar.

A la caída de la noche, Alfredo se fue a la cama muy triste porque su mamá no estaba en casa. Pero sobre su almohada había una carta que Alfredo cogió rápidamente y leyó:

“Querido Alfredo, si me buscas, estoy en la tienda donde venden mamás, en la 3ª planta en la sección de  mamás normales, ni demasiado amables, ni demasiado malas. Si quieres encontrarme, date prisa, porque podrías ser que otro niño me comprase”.

Alfredo salió corriendo, corriendo de su casa hacia el almacén. 

¿Tú crees que llegó a tiempo?

(Sylvie Ramon)

domingo, 4 de noviembre de 2012

El reflejo de las palabras


Título: El reflejo de las palabras
Autor: Kader Abdolah
Editorial: Salamandra
ISBN: 9788498380347
Páginas: 352
Año de publicación: 2006


Esta novela es un relato en tono de biografía donde Ismail que es un físico iraní que vive exiliado en Holanda huyendo del fundamentalismo de Jomeini recibe por correo un diario de su padre, un humilde tejedor de alfombras de Arak, un pequeño pueblo del sagrado monte del Azafrán, sordomudo de nacimiento, el cual crea un lenguaje de símbolos con el que se comunica con su hijo y utiliza para escribir una escritura cuneiforme que él ha ido desarrollando a partir de la que apareció en una cueva del monte del Azafrán. Ismail intenta traducir estas notas y en ellas va descubriendo su historia familiar y nos va desgranando la historia del Irán del siglo XX, desde el afán de Reza Kan en modernizarlo hasta la feroz represión del régimen de los ayatolás. Está escrita con un estilo muy sencillo sin grandes pretensiones narrativas, con diálogos cortos, lo que la hace aún más cercana y enternecedora, donde se refleja la gran sabiduría de un hombre sencillo que a pesar de su minusvalía se hace querer e incluso comprender por todos los que le rodean y el respeto de un hijo hacia el padre desvalido del que desde que tiene uso de razón es su guía, su boca y su reflejo, el reflejo de sus palabras.

Se trata de un relato conmovedor que te va envolviendo poco a poco y que no te deja indiferente donde se palpa el amor y el respeto del padre al hijo y del hijo al padre donde la ausencia de las palabras dichas se ven sustituidas por el lenguaje de los gestos, el lenguaje de los ojos, el lenguaje de las manos y el lenguaje de la boca lo que les lleva a los dos a un entendimiento perfecto.

Reflejo de este apasionado libro son estas líneas:
"Él captaba de inmediato lo que yo le decía y viceversa. Con unos cuantos gestos insignificantes, yo era capaz de narrarle prácticamente todo lo que acontecía en el mundo. Pero no nos comunicábamos tan solo mediante gestos, sino también usando los ojos, los labios, las posturas; y además nos asistía el dios de mi padre, el dios de los sordomudos.
... 
A veces es sólo cuestión de paciencia. Cuando una cosa no resulta, hay que dejarla reposar un tiempo. De este modo se da margen a la vida para que encuentre una salida por sí sola".

Este libro es muy autobiográfico y me hubiera gustado saber qué pasa al final con su hermana, se intuye y es cierto que si ocurre lo peor, mejor dejarlo así en el aire. ¡Qué terrible es la diáspora que todavía hoy en día se da en tantos países donde la represión de sus habitantes está a la orden del día!

El autor:


Kader Abdolah (Irán, 1954) estudió Física en la Universidad de Teherán, ya en su época estudiantil participó en la resistencia contra el sha y, más tarde, contra el régimen del ayatolá Jomeini. Más tarde fue redactor de un periódico clandestino y ante la amenza del fundamentalismo tuvo que huir de Irán en 1988 y se asilo en Holanda, donde vive desde entonces. Su verdadero nombre es Hossein Sadjadi Ghaemmadami Farahani, adoptó el de Kader Abdolah en homenaje a dos amigos de la resistencia que fueron asesinados. Es autor de varias novelas y  libros de relatos, escritos en holandés pero dónde aparecen muchas veces versos persas , es un autor muy reconocido en Holanda donde es colaborador el periódico más importante de Holanda, De Volkskrant, donde ha sido galardonado con elDutch Media Prize y su obra se está traduciendo a varios idiomas.




sábado, 3 de noviembre de 2012

19 de octubre, día del cáncer de mama

Esta entrada la colgué el día 19 de octubre en mi otro blog de cocina Una Maripuri en la cocina, la dejo también en este para mostrar mi apoyo a esta causa.



Hoy mi blog va en color rosa.

No te rindas

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
liberar el lastre,
retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros,
y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda,
y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma
aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
porque lo has querido y porque te quiero
porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
abrir las puertas,
quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron,
vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa,
ensayar un canto,
bajar la guardia y extender las manos
desplegar las alas
e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños
porque cada día es un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás sola, porque yo te quiero.
                                      (Mario Benedetti)


El autor:



Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia (Paso de los Toros, 1920 - Montevideo, 2009), escritor y poeta uruguayo más conocido como Mario Benedetti integrante en la Generación del 45. Su obra incluye más de 80 libros, alguno de los cuales han sido traducidos a más de 20 idiomas.

Su obra abarca los géneros narrativos Quien de nosotros (1953), La tregua (1960), Gracias por el fuego (1965), El cumpleaños de Juan Ángel (1971), Primavera con una esquina rota (1982), Andamios (1996), dramáticos El reportaje (1958), Ida y vuelta (1963), Pedro y el Capitán (1979), El viaje de salida (2008),  poéticos Sólo mientras tanto (1950), Te quiero (1956), Poemas de la oficina (1956),Cuando eramos niños (1964), A Ras de sueño (1967), Poemas de otros (1974), Vientos del exilio (1981), Canciones del más acá (1988), El amor, las mujeres y la vida (1995). El olvido está lleno de memoria (995), Adioses y bienvenidas (2005), Canciones del que no canta (2006), Testigo de uno mismo (2008), ensayos Marcel Proust y otros ensayos (1951), Literatura uruguaya del siglo XX (1963), El escritor latinoamericano y la revolución posible (1974), La cultura, ese blanco móvil (1989), Vivir adrede (2007) y su voz recitando poemas ha sido grabada en compañía de Daniel Viglietti o en solitario y Joan Manuel Serrat ha musicalizado varios poemas suyos en el disco El sur también existe.

viernes, 2 de noviembre de 2012

La distancia más corta entre dos personas es una sonrisa


Ayer mi amiga Cris me pidió ayuda para darle ideas para para hacer un punto de lectura con esta frase tan bonita: "La distancia más corta entre dos personas es una sonrisa", mirando en la Web para inspirarme encontré estos pensamientos de Mahatma Ghandi, me gustaron tanto que los he dejado aquí para que nos pueda servir de inspiración y de reflexión:







Una sonrisa no cuesta nada y produce mucho.
Enriquece a quienes la reciben,
sin empobrecer a quien la da.
No dura más que un instante,
pero su recuerdo a veces es eterno.
Nadie es demasiado rico para prescindir de ella.
Nadie es demasiado pobre para no merecerla.
Da felicidad en el hogar y apoyo en el trabajo.
Es el símbolo de la amistad.
Una sonrisa da reposo al cansado.
Anima a los más deprimidos.
No se puede comprar, ni prestar, ni robar,
pues son cosas que no tienen valor,
hasta el momento en que se da.
Y si alguna vez se tropieza con alguien
que no sabe dar una sonrisa mas,
sea generoso, dele la suya.
Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa
como el que no puede dársela a los demás.
                                        (Mahatma Gandhi)


Os dedico esta sonrisa a todos los que seguís el blog, a mi amiga Cris, a todas mis amigas de Palma, a las de Madrid y a las de Jaén. De vez en cuando hay que subirnos el ánimo con sonrisas aunque sean a distancia.

Tenemos que reírnos más para sobrellevar esta vida, pero que no sea una risa insensata, ni una risa frívola, ni una risa fracasada de quien vive amargado, ni la risa cruel del malvado. La nuestra debe ser la risa alegre, honesta, divertida y sobre todo agradecida de quien ama y es amado, del que vive con la verdad por delante, y del que sabe que tiene amigos que le dan todo su cariño y apoyo no en los momentos fáciles sino en los difíciles.

Sonríe con la vida, con las pequeñas victorias de cada día, con todo el amor que nos rodea y con todas las buenas personas que tenemos a nuestro alrededor.

El autor:


Mahatma Gandhi (Porbandar, 1869 - Nueva Delhi, 1948) fue un abogado, pensador y político indio, hijo del gobernador de Porbandar y el menor de cuatro hermanos. Recibió de Rabindranat Tagore el nombre honorífico de Mahatma (grande alma), aunque en la India recibía el nombre de Bāpu (padre).

Militó en el movimiento nacionalista indio donde instauró la huelga de hambre como método de lucha social, rechazó la lucha armada y predicaba la ajimsa (no violencia) como medio para resistir al dominio británico. Destaca la Marcha de la sal como una manifestación a lo largo de todo el país para protestar por los impuestos a los que estaba sujeto este producto.

Fue encarcelado en varias ocasiones y se convirtió en un héroe nacional. En 1931 participó en la Conferencia de Londres donde se proclamó la independencia de la India. Se inclinó por el Partido del Congreso de matiz derechista en contra de su discípulo Nehru que representaba a la izquierda.

Conseguida la independencia trató de reformar la sociedad india intentando integrar las castas más bajas (los shudrá o esclavos, los parias o intocables y los mlecha o bárbaros) y desarrollar las zonas rurales. Desaprobó los conflictos religiosos que siguieron a la independencia defendiendo a los musulmanes en territorio hindú y fue asesinado por un fanático integrista indio.

Pensaba que entre el capital y el trabajo debería haber un gran equilibrio porque los dos debían ser considerados igual de valiosos para el desarrollo material y la justicia. Gandhi llevó siempre una vida muy simple confeccionándose su propia ropa y siendo un destacado vegetariano, aprendió a muy temprana edad a no hacer daño a ningún ser viviente, a ser vegetariano, a ayunar para purificarse y a tener tolerancia con otros credos y religiones.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Contra el viento

El 15 de octubre se falló la 61 edición del Premio Planeta de novela que ha recaido en el escritor Lorenzo Silva con la obra La marca del meridiano y ha quedado como finalista la obra La vida imaginaria de la periodista Mara Torres.

La novela ganadora es una novela de género policíaco que parte del asesinato de un guardia civil jubilado para meternos en la realidad de una sociedad española tanto en crisis económica como en crisis moral, mientras que la novela finalista es una novela de amor en la que una mujer intenta superar una crisis sentimental.

Yo, que he leído varios Premios planetas, de hecho ahora estoy leyendo Riña de gatos de Eduado Mendoza y ganador del año 2010, voy a hacer la reseña del libro ganador del año 2009, en este caso el libro de la hoy miembro del jurado Ángeles Caso, Contra el viento.

Título: Contra el viento
Autor: Ángeles Caso
Editorial: Planeta, 2009
ISBN: 978-84-08-08923-0
Páginas: 272
Año de publicación: 2009


Esta novela es una historia de amistad entre mujeres, de heroínas anónimas, que luchan contra el viento reflejado en la vida de una mujer valiente, capaz de levantarse una y otra vez de la adversidad movida por una voluntad férrea que no se rendirá ante la vida tan dura que le tocará vivir, en este caso es la vida de Sao pero podría ser la vida de cualquier mujer africana que viene a Europa en busca de un mundo mejor.

Sao en una joven de Cabo Verde cuya a vida no ha sido fácil desde su nacimiento ya, su madre Carlina la abandona para marcharse a vivir con un hombre a Italia y la deja al cuidado de una vecina, Jovita. Decide estudiar y su maestra doña Natercia ve sus posibilidades y la ayuda para que pueda ir a Europa a buscarse la vida y cumplir sus sueños. Pero las circunstancias y la falta de dinero le cierran la puerta pero ella no se desanima y comienza a trabajar primero como interna en una casa de donde tiene que salir ante el intento de abusos del dueño y después con doña Benvinda que le ofrece una oportunidad prestándole el dinero para que se vaya a Europa a buscar sus sueños. En pocos meses arregla todo y se marcha a Portugal.

Allí tampoco le sonríe la vida y pronto se enfrentará al racismo, al desdén, y además tiene que enviar dinero a su madre y devolver el dinero que tanto Jovita como Benvinda le habían prestado, lo que la hace madurar y dejar de lado sus sueños inocentes de juventud de ser médico y subsistir con los trabajos que va encontrando.

Conoce a un nigeriano, Bigador, del cual se enamora y con el que tiene un hijo, pero todo el idilio del principio se convierte en amenazas y malos tratos, lo que la hace enfrentarse al momento más duro el secuestro de su hijo.

La novela está narrada por una mujer española que lo tiene todo pero vive arrinconada en su mundo y todo lo que es un cambio en su rutina le supone un trastorno que lo mediatiza todo, en el peor momento de su vida, sumida en una profunda depresión producida por la separación de su marido conoce a Sao cuya vida y entereza y su lucha ante las adversidades la ayuda a ver más allá de sus ojos y a valorar la vida de tantas mujeres que lo dejan todo en busca de un sueño y sobre todo le devolverá las ganas de vivir.

En la novela nos habla del problema de la inmigración, de ser mujer, negra y pobre en un mundo de hombres, de blancos y de ricos. Pero detrás de todo eso, hay una historia de amistad, de superación y de esfuerzo, pero sobre todo, de esperanza.

Según cuenta la propia autora Sao es una persona real emigrante de Cabo Verde que la ayudó a cuidar de su hijo, pero no es su propia historia sino en ella se ven reflejadas muchas mujeres inmigrantes que dejan su mundo en busca de un sueño y la mayoría de las veces se encuentran con una pesadilla pero eso no les hace cejar en su lucha contra el viento.

La novela me ha gustado bastante pero se me ha hecho muy corta, creo que le falta algo, y no sé si el final de la obra es el auténtico en la vida real, pero se me hace difícil que ante un secuestro infantil por parte de uno de los progenitores y sin documentación válida se pueda solucionar de una manera tan rápida y sin ninguna consecuencia sin mediar autoridades ni convenios de extradición o de la burocracia que suele rodear estos casos. Es interesante el análisis que la autora va haciendo de todas las personas, sobre todo las mujeres que Sao se va encontrando en su vida, tanto las que le van ayudando como las que pasan de soslayo en su vida, de la amistad sin condiciones y de cómo estas mujeres se van ayudando unas a otras.

El autor:


Ángeles Caso  (Gijón, 1959), periodista, escritora y traductora, licenciada en Geografía e Historia del Arte. Empezó a trabajar de periodista en su Asturias natal y entre 1985-1986 trabajó en TVE presentando el telediario y el programa de entrevistas La Tarde, más tarde estuvo en la Cadena SER y en Radio Nacional de España. También ha trabajado en instituciones culturales como la Fundación Príncipe de Asturias y el Instituto Feijoo de Estudios del siglo XVIII de la Universidad de Oviedo.

A los 35 años dejó de lado su carrera periodística y comenzó su carrera literaria y en 1994 fue finalista del Premio Planera con El peso de la sombra, en el 2000 ganó el premio Fernando Lara con la novela Un largo silencio y en 2009 ganó el Premio Planeta con su novela Contra el viento.

Otras novelas suyas son Elisabeth, emperatriz de Austria-Hungría o el hada (1993), El mundo desde el cielo (1997), El resto de la vida (1998), El verano de Lucky (1999), Donde se alzan los tronos (2012).